miércoles 21 oct 2020 | Actualizado a 23:36

Estos son los vuelos internacionales comerciales habilitados hasta hoy: cómo hacer para viajar

/ 14 de octubre de 2020 / 14:08

El retorno de los vuelos de cabotaje todavía está a la espera, pero en la actualidad, ya hay viajeros que usaron los servicios internacionales. Cómo hicieron y qué tener en cuenta.

Desde principios de octubre volvieron algunos vuelos internacionales, con partidas desde Buenos Aires. Aerolíneas Argentinas confirmó 65 trayectos especiales, entre los que incluyó Miami, Madrid, San Pablo y Santiago de Chile, y American Airlines sumó vuelos diarios a Miami desde Ezeiza desde el 7 de octubre, desde entonces, a las distintas compañías que vuelan al extranjero se les han ido sumando flexibilizaciones, y se espera más en los próximos días.

La línea de bandera incluye partidas semanales a Madrid, San Pablo y Santiago de Chile y Lima.

La programación de Aerolíneas

Aerolíneas Argentinas anunció su programación para el mes de octubre, con más de 65 vuelos especiales para su red internacional y regional.

La programación contempla los siguientes destinos:

Madrid, 2 frecuencias semanales, saliendo desde Buenos Aires los lunes y viernes y su respectiva vuelta los días miércoles y domingos.

Nueva York, 3 vuelos a la ciudad durante el mes de octubre, con fechas de salida los días 1, 15 y 29 y de regresos los días 3, 17 y 31.

Miami, 4 vuelos semanales desde el aeropuerto de Ezeiza los días lunes, miércoles, viernes y sábado. Y los retornos a Buenos Aires los días lunes, miércoles, viernes y domingo.

«Cabe destacar que en todos los vuelos a Miami estaremos transportando carga de exportación de arándanos de la producción de las provincias de Salta, Tucumán, Entre Ríos y Buenos Aires. Este tipo de operación, denominada “mixta”, combinan trasporte de carga y pasajeros, razón por la cual en el tramo de ida saldrán a la venta sólo 50 tickets en función de la capacidad de bodega de la aeronave», informaron.

Con respecto a la red regional se anunciaron los siguientes vuelos:

Lima, 3 vuelos con salidas los días 2,16 y 30 de octubre y los regresos los días 3,17 y 31.

San Pablo, 4 vuelos semanales los días lunes, miércoles, viernes y domingo.

Santiago de Chile, 2 vuelos semanales los días martes y jueves.

Asunción: 2 vuelos al mes cada 15 días. Las fechas confirmadas son el 5 y 19 de octubre.

“Si bien los vuelos forman parte de la operación especial que la compañía lleva adelante, los tickets pueden ser adquiridos a través de la web de Aerolíneas Argentinas sin intermediación de los consulados”, señalaron.

Finalmente, la compañía señaló que: Aerolíneas Argentinas cuenta con protocolos de salud y medidas de higiene para sus operaciones en cada una de las etapas del viaje tanto en los aeropuertos como en vuelo. Todos los procedimientos fueron diseñados siguiendo las recomendaciones de IATA (International Air Transport Association), ACI (Air Transport Council), OMS (Organización Mundial de la Salud) y el Ministerio de Salud de la Nación.

Cómo viajar

Además de la compra del ticket, que se realiza según las ofertas de la página, y con los protocolos que suman las compañías, más lo que ya fue indicado por las autoridades nacionales (distanciamiento y uso de barbijo), la Dirección de Migraciones habilitó a principio de mes las declaraciones juradas electrónicas para agilizar el trámite y evitar aglomeraciones.

“La DDJJ debe ser llenada dentro de las 48hs previas al viaje. En el caso de las personas menor de edad o de las personas con capacidades diferentes que no puedan realizarla por si mismo, serán padre, madre o responsable quien deberá completar los datos requeridos en representación de ellos. Las personas mayores de 70 años de edad quedan exceptuados de la obligatoriedad de realizar la DDJJ en forma electrónica”, de acuerdo con el organismo nacional.

La DDJJ se puede completar desde el siguiente enlace: https://ddjj.migraciones.gob.ar/app/

Al regresar al país, se deberá completar un aislamiento de 14 días, para evitar riesgos de contagios.

Las compañías suman sus requisitos

“Al viajar en American es obligatorio utilizar una cubierta facial, excepto en el caso de niños menores de 2 años. Será obligatorio también que la use en el aeropuerto en el que empiece y termine su viaje, y en el que conecte”, una de las condiciones que suma una de las líneas aéreas.

“Varios estados de EE. UU y países alrededor del mundo están restringiendo el ingreso o exigiendo una variedad de restricciones de viaje debido al COVID-19. Es posible que no pueda viajar a ciertos destinos o que deba ponerse en autocuarentena a su llegada. Tenga en cuenta que los requisitos de viaje son actualizados frecuentemente, de modo que le recomendamos revisar los requisitos de ingreso más recientes, antes de su viaje”, suman.

Evo Morales celebró el resultado en Bolivia y dijo que “tarde o temprano” volverá al país

El ex mandatario dijo que Luis Arce “es nuestro presidente" y que bajo su gestión el país “otra vez va a encabezar el crecimiento económico” en la región. También agradeció a Alberto Fernández, Manuel López Obrador, Nicolás Maduro y Miguel Díaz Canel por su apoyo

testing

/ 19 de octubre de 2020 / 13:10

El ex presidente boliviano Evo Morales celebró este lunes el resultado de las elecciones presidenciales en Bolivia en las que, según conteos rápidos privados, se impuso en primera vuelta el candidato del su partido Luis Arce.

“Recuperamos una conciencia de la democracia, sin violencia”, dijo el ex mandatario desde Buenos Aires, la ciudad en el que vive desde diciembre y desde el cual dirigió la campaña del MAS. “Ahora tenemos la responsabilidad de seguir con otro proceso de cambio”, agregó. “Acompañamos a nuestro presidente ‘Lucho’ Arce”.

Sobre el voto, Morales consideró que la “amplia” victoria fue posible porque “el MAS es el único movimiento con visión de país, con un programa”.

El expresidente de Bolivia también dijo que “tarde o temprano” volverá a al país y reiteró que los procesos en su contra son “parte de una guerra sucia”.

“Es cuestión de tiempo. Mi gran deseo es volver a Bolivia”, expresó el ex mandatario en la conferencia de prensa en la que insistió en que cuando se dé ese eventual regreso a su país, que abandonó en noviembre de 2019 tras dejar la Presidencia denunciando un golpe de Estado, su intención es asentarse en su región, la zona del Trópico de Cochambamba, y ser “agricultor y pequeño productor”.

Morales, sobre quien pesan en su país varias órdenes para comparecer por acusaciones de genocidio, terrorismo y sedición, que él niega, agradeció a los líderes de izquierda de la región que lo apoyaron -entre ellos al presidente argentino Alberto Fernández, al mexicano Manuel López Obrador, y al dictador venezolano Nicolás Maduro y al cubano Miguel Díaz Canel– y dijo que tras la jornada electoral recibió varias llamadas, entre ellas del papa Francisco, de la que no dio más detalles.

“El presidente Fernández me salvó la vida. Muchas gracias a él”, declaró especialmente sobre el mandatario argentino.

Comparte y opina:

Áñez declara la recta final de su gobierno y espera que su sucesor reimpulse la economía-COD001/29-09-2020/VM

La mandataria complementó su gabinete, que el lunes sufrió una crisis debido a la destitución intempestiva y polémica del ministro Óscar Ortiz.

Anda?

/ 29 de septiembre de 2020 / 11:13

La presidenta Jeanine Áñez ha declarado la recta final de su gobierno. Dijo que en esta última fase de su administración transitoria “sembrará” el terreno para que el próximo gobierno, que emerja de las elecciones del 18 de octubre, reimpulse la economía. (Prueba)

La mandataria complementó la mañana de este martes su gabinete con el juramento del ministro de Desarrollo Productivo, Adhemar Guzmán, en reemplazo de Abel Martínez, que el lunes renunció en medio de una crisis de gabinete desatada por la destitución intempestiva y polémica del titular de Economía, Óscar Ortiz.

“Hemos hecho el cambio para iniciar la recta final de la gestión, una recta final que vamos a consagrar a la creación de empleo”, dijo Áñez en el acto de posesión de Guzmán en el Palacio de Gobierno.

Consideró que la anterior fase de su gobierno estuvo dedicada a la tramitación de fondos para enfrentar la pandemia del nuevo coronavirus, que azota al país desde el 10 de marzo, cuando aparecieron los primeros casos en Santa Cruz y Oruro.

“Ahora, la nueva etapa de la economía estará dedicada a sembrar el terreno para que el próximo gobierno, sea del color que sea, pueda reimpulsar la economía y crear empleo con facilidad”, afirmó Áñez, que a un mes de las elecciones renunció a su candidatura por la alianza Juntos.

El lunes, Ortiz denunció que fue destituido de sus funciones por diferencias con el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, de quien dijo que Áñez le dio el futuro control del país y del Gobierno. En contrapartida, Murillo dijo que, al oponerse a la devolución de acciones de la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica de Cochabamba (ELFEC), aquel optaba por no apoyar a Cochabamba sino preferir a las logias cruceñas.

Ortiz había reemplazado el 7 de julio a José Luis Parada, antiguo secretario de Hacienda del gobierno departamental de Rubén Costas, al influjo de Murillo, señalado ahora de tener fuerte incidencia en Áñez.

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Testing 2

Ronald Crespo, en un acto pasado de The Strongest. Foto: La Razón

/ 4 de septiembre de 2020 / 10:02

Prueba agregar artículo 04 de Septiembre 2020

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Elecciones y COVID-19, las otras experiencias

80 países tienen comicios en 2020, 22 ya lo hicieron en cuarentena, 22 ya tienen fecha, y 36 están por definirla

/ 13 de julio de 2020 / 23:17

El domingo 5 de julio, en República Dominicana tuvieron lugar sus elecciones presidenciales y de congresistas; esto, cuando la pandemia por el COVID-19 en ese país aún está en ascenso y todavía no alcanzó el llamado ‘pico’ de los contagios, relató a Animal Político el director de Participación Ciudadana (institución de observación electoral de ese país), Carlos Pimentel Florenzán. Allí estaban habilitados para votar 7,5 millones de personas (muy similar a Bolivia, 7,3 millones); durante la jornada electoral, considerando a los jurados electorales, delegados de partidos y las fuerzas del orden que deben cuidar el proceso, solo como administradores del acto hubo al menos 100 mil personas. Por cada mesa electoral, que allí llaman Colegio Electoral, el experto dominicano informa que hay entre 200 y 400 electores(cuando en Bolivia el promedio es 200). Por el riesgo de contagio, se pensó en ampliar el número de recintos electorales para de este modo bajarlos votantes por mesa, pero se vio que no era práctico, que complicaba mucho la administración del proceso, “eso es muy riesgoso, puede generar dislocamiento de electores”; la jornada electoral fue de 10 horas, de siete de la mañana a cinco de la tarde.

Con la pandemia aún en ascenso, al punto que, según Pimentel Florenzán, incluso tras la jornada electoral “en el país se van a tener que tomar nuevas medidas de confinamiento”, las elecciones debían efectuarse sí o sí el domingo pasado, cuenta el experto, porque “las actuales autoridades (electas) terminan su periodo (de mandato) el 16 de agosto,sí o sí, con elecciones o sin elecciones”. Según su Constitución, señala, no está prevista ninguna forma de prórroga de mandato; además, enfatiza, estaba en juego la salida democrática a la tensión política del momento: “Tuvimos que involucrarnos en las elecciones con todas las medidas, porque si no, los riesgos de la democracia y los niveles de gobernabilidad aceptable en el país se pudieran descontrolar de una forma muy preocupante”.

Las elecciones dominicanas de este domingo también tienen una urgencia institucional, relata Pimentel Florenzán: deben efectuarse luego de que en febrero de este año estas mismas elecciones tuvieron que ser suspendidas a las dos horas de comenzadas porque fracasó el “voto automatizado” que la Junta Central Electoral (su Tribunal Electoral) quiso implementar entonces.“Tenemos un árbitro electoral ahí en el medio, que no está rodeado de confianza, pero los actores políticos han entendido que es con ese árbitro electoral que tenemos que ir, porque plantearse otro árbitro electoral sería agravarla crisis”.

El lunes 29 de junio, Pimentel Florenzán participó del conversatorio “Experiencias electorales comparadas durante el COVID-19: Desafíos para la elección en Bolivia”, organizado por el Órgano Electoral Plurinacional (OEP) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), junto con el español Rafael López Pintor, doctor en Ciencia Política y Derecho; el uruguayo Wilfredo Penco, vicepresidente de la Corte Electoral del Uruguay; y el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia, Salvador Romero Ballivián.

Global

En la introducción del encuentro, la representante del PNUD, Luciana Mermet, apuntó que de casi 80 elecciones de diverso tipo que deben haber este año en el mundo, 22 ya se realizaron en medio de la crisis sanitaria, 22 ya tienen fecha de realización y 36 aún están por definirse. Solo el día anterior, el domingo 28, hubo dos elecciones, la segunda ronda de las municipales francesas y la primera vuelta de las presidenciales polacas. El domingo 21 de junio, además,tuvieron lugarlos comicios generales en Serbia, añadió el politólogo López Pintor.

Los tres expositores internacionales coincidieron en señalarla viabilidad de las elecciones aun en medio de la actual crisis pandémica por el coronavirus; insisten no solo en las debidas medidas de bioseguridad que se deben tomar, sino en la responsabilidad compartida de autoridades y ciudadanía para el éxito del proceso electoral.

El conversatorio vía internet estuvo moderado por el periodista Raúl Peñaranda. Para plantear sus dudas acerca de elecciones en medio de la pandemia, también fueron partícipes del encuentro delegados de los partidos habilitados para pugnar en las elecciones del 6 de septiembre; con mayor o menor desacuerdo en la fecha, entre otras cosas, a los partidos les preocupa la aglomeración que vaya a haber, cómo harán campaña política, si la elección podría ser en dos días, que la abstención se dispare por miedo al contagio, si días antes de la elección habría que suspenderla prohibición del transporte.

Incidencia

López Pintor, que estuvo representando al PNUDy hace el seguimiento de todos los procesos electorales, destacó que en general se aplican las mismas medidas de bioseguridad, solo que con distinto énfasis, según el “grado de desarrollo, de disciplina social, de cultura política” de cada país.Ahora, hasta donde se pudo evaluar, el estudioso remarca que no hay evidencia de que el acto electoral haya tenido una incidencia directa en el incremento de la pandemia.“Hasta ahora no ha habido ningún caso donde la elección haya sido motor de una situación en que se pueda demostrar, en términos muy específicos y concretos, un efecto de la elección sobre la evolución de la curva de la pandemia; no hay conclusiones, y las que hay no son concluyentes”.

Asimismo, el doctor en Ciencia Política remarcó que el tema de las elecciones hay que ubicarlo además en la “necesidad democrática de las elecciones”, y señaló que el valor de la elección es más alto en la medida en que resuelve una situación especial de salida política a determinada crisis anterior. “¿Es democrático hacer elecciones? Es democrático cuando se dan condiciones en que la elección es definitiva en el arreglo del conflicto político que tiene el país y si la voluntad de los líderes políticos y de las instituciones afectadas es clara”.De aquí que se deba hablar, insiste, en la “responsabilidad compartida” que hay para que la elección sea exitosa, compartida no ya no solo por las autoridades electorales y los partidos, sino también por la ciudadanía, con su participación respetuosa de lo que dispone la autoridad electoral para evitar el incremento de contagios.

De las “veintitantas” elecciones realizadas en medio de la pandemia afirma López Pintor, sí hay un rasgo en común, previene: el aumento, más o menos significativo de la abstención, de la “baja de participación” ciudadana; aunque ello es relativo, discurre:“¿Cuánto baja? En Alemania no bajó nada, en Corea incluso subió dos puntos, en Mali bajó enormemente, en Francia bajó 14 puntos en la primera vuelta, dos puntos más en la segunda; en Polonia, parece que fue más alta que nunca después de 1995, pasando el 65% de participación”.

Al respecto, aludió a un hecho que es significativo para Bolivia: dijo que mientras en muchos país es la media de votantes por mesa está entre 400 y 600 personas, en el país es de 200, y eso es una relativa ventaja en la actual pandemia; añadió que incluso el hecho de que el día de la elección se interrumpe el transporte público y la gente acude a pie a votar es algo que se puede aprovechar para aminorar el riesgo de contagio.

Proceso

En el caso uruguayo, que renueva sus autoridades cada cinco años, el vicepresidente de su organismo electoral, Wilfredo Penco, no dudó en resaltarlo prolongado que es su proceso electoral: empezó con las primarias en junio de 2019, la elección presidencial y congresal en octubre, la segunda vuelta, 30 días después, y para mayo de 2020 estaban programadas las elecciones departamentales y municipales. Como en Bolivia, también allí pospusieron los comicios para septiembre.

Al margen de que la elección uruguaya será subnacional, lo peculiar de ese proceso, da cuenta Penco, es la unanimidad a que llegaron los partidos para posponer el día de los comicios, del 10 de mayo al 27 de septiembre; este acuerdo fue alcanzado en marzo, cuando a mediados de ese mes se conocieron los primeros casos de coronavirus. Lo llamativo es el tenor de su acuerdo: “Las cuatro disposiciones básicas establecen: primero,
que el 10 de mayo no había condiciones ni garantías para un desarrollo normal de la jornada electoral, en la medida en que la situación imperante afectaba derechos fundamentales, como el de la salud. Segundo,se facultaba a la Corte Electoral a prorrogar la fecha de las elecciones, en el marco de sus propias competencias constitucionales; en tercer lugar,se prorrogaba el mandato de las autoridades actuales; y —he aquí lo novedoso— en cuarto lugar,se acortaba el mandato de las [futuras] autoridades electas en la nueva fecha de la elección”.

Para el dominicano Pimentel Florenzán, en la elección del domingo 5 de julio se tuvo la consigna: “Tenemos que garantizarla salud de todas las personas, pero también tenemos que velar por la salud de la democracia”. Un hecho peculiar de la elección dominicana (al que Bolivia deberá prestar especial atención en las próximas semanas) es la magnitud de su voto en el exterior, nada menos que el 8% de su padrón electoral(595 mil electores), una votación que eventualmente puede decidir un gobierno, que se gane en primera vuelta o se vaya a una segunda. Con ese importante caudal de votos y con la pandemia en medio, insistió que allí se parte del principio de que el organismo electoral sí o sí debe garantizar el voto de sus compatriotas fuera del país, hacer todo lo que deba para lograrlo.“La opción que los nacionales no voten en el exterior no se debe considerar nunca; el Órgano Electoral debe dar todos los pasos para organizarlas elecciones en el exterior. El único argumento válido para que las elecciones en el exterior no se realicen debe ser porque el otro Estado así lo ha decidido”.

Electrónico

Sobre el voto electrónico o voto vía internet, que se ve como la solución ideal en tiempo de coronavirus, el abogado dominicano advierte: con eso no hay que jugar: “eso es muy riesgoso, no se implementa de un día a otro, con eso no se improvisa, con eso no se juega; nosotros, que empezamos a implementarlo hace un año, fracasamos en febrero de este año, porque no se tomaron las previsiones; la experiencia de la tecnología en procesos electorales no es la mejor”.

En cuanto a la experiencia boliviana, el vocal Salvador Romero insistió en la complejidad política del actual proceso por sí mismo,sin la pandemia. Tras la crisis del octubre-noviembre, se cambió a todo el Órgano Electoral, desde el Tribunal nacional hasta los departamentales, y se dio “un tiempo extremadamente breve” para realizar la elección,“solamente 120 días desde el momento de la convocatoria hasta la fecha de la celebración de la elección”. Pero, faltando 45 días para llegar al 3 de mayo, día de la elección, sobrevino la emergencia sanitaria por el COVID-19.

Bolivia

Lo distintivo del proceso boliviano, dio a entender Romero Ballivián, fue que con la crisis pandémica en curso, tuvo que ser el Órgano Electoral el que debió tomar la iniciativa de concertar la nueva fecha de la elección. Fruto de esto se llegó a las dos postergaciones de dicho día: la que determinó el 2 de agosto (90 días después del 3 de mayo), y, la segunda, el 6 de septiembre, que aún está vigente.

En la prevención de que el proceso electoral no sea un factor de incremento de los contagios, Romero Ballivián adelantó dos grande ejes de trabajo: primero, tomar “todas las medidas destinadas a generar distanciamiento social, por ejemplo, incrementar el número de recintos electorales, que permite disminuirlas aglomeraciones; pero también,segundo,todo un conjunto de medidas específicas de protección de todos los actores que participan en el proceso electoral, no solo para la jornada electoral,sino también para todas las actividades previas”.

Como una síntesis del encuentro internacional, la vicepresidenta del TSE, María Angélica Ruiz, concluyó en que los expositores enfatizaron en que el desafío de todos en las elecciones es ejercer el derecho al voto de manea segura; y que no es adecuado contraponer el derecho a la salud ante el derecho político, cuando de lo que se trata es de complementarlos: “No se trata de confrontar los derechos políticos con el derecho a la salud,sino que se trata de armonizarlos; ese gran desafío se puede resumir en precautelar la democracia precautelando la salud. Estamos en una situación que requiere que nos reinventemos, que seamos creativos, pero sin improvisaciones”, cerró la cita internacional.

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Cochabamba, perenne Stalingrado

La Llajta, sobre todo desde principios de siglo, fue un campo de batalla política decisivo

/ 13 de julio de 2020 / 18:18

La batalla de Stalingrado entre soviéticos y nazis definió hace 77 años a vencedores y vencidos de la Segunda Guerra Mundial. Salvando las distancias, Cochabamba, sobre todo desde inicios de siglo, es ese mismo “campo de batalla” política decisivo para Bolivia, que sin embargo no suele merecer la debida atención de los adversarios. En este valle tuvieron lugar algunas de las fundamentales gestas independentistas, nacieron 18 de los 74 presidentes del país (estamos solo detrás de La Paz, con 27), varios de sus hijos fueron los que forjaron la Revolución del 52 y enfrentaron con valor a los regímenes de facto.

Iniciado en 2000, fue acá donde comenzó a morir el Estado neoliberal que, entonces bajo el mando del ex dictador Hugo Banzer, quería privatizar el agua potable, aun la de la lluvia. La urbe entera se sublevó contra el abuso, y en la victoria popular, con un activo concurso de la clase media, fue vital la participación del campesinado cocalero, pese a que a éste no le afectaba la medida: ni siquiera tenía red de ese servicio básico. Por cierto, con notoria influencia del sindicalismo minero, fue desde los 80 el Trópico una de las vanguardias del movimiento nacional-popular. Éste levantó banderas de reivindicación colectiva y llegó al poder democráticamente en 2005, al frente de un líder que, si bien vino al mundo en Oruro, nació políticamente en esta región.

Su gobierno fue desafiado por sectores retrógrados y conservadores desde un inicio, temerosos de perder antiguos privilegios, sin que se termine de inclinar la balanza hasta dos años después. El luctuoso 11 de enero de 2007, Cochabamba literalmente fue un campo de batalla entre agricultores que para las élites“invadían” una ciudad de su exclusiva pertenencia, y a los que por la fuerza se desalojó con muertos de ambos bandos y la intervención de los llamados “Jóvenes por la Democracia”, precursores del grupo paramilitar y neofascista que hoy opera con el alias de “Resistencia Juvenil Cochala”. El contexto provisional de la pugna fue el deseo del prefecto Manfred Reyes Villa (ahora de vuelta tras su larga residencia en EEUU) de sumarse a un ilegal “referendo autonómico”, a tono con afanes separatistas en el oriente del país.

En un reportaje de ese año, el periodista Santiago Espinoza profetizaba: “A tres meses del 11 de enero, la parafernalia mediática local ha reducido aquella que estuvo a punto de ser ‘una guerra civil’, en un obituario. Ha convertido una de las mayores tragedias de la era democrática boliviana en una noticia pasada (…). Y lo peor es que los cochabambinos parecen haberlo asumido así.Nadie parece reparar que, en enero, esa ‘guerra de baja intensidad’ entre los movimientos sociales afines al MAS y el prefecto Reyes Villa tomó súbitamente ribetes violentos, involucrando a sectores que poco o nada tenían que ver con la pugna política, los cuales protagonizaron algo muy cercano a una conflagración civil. Nadie parece haber tomado conciencia de que Juan Ticacolque, Cristhian Urresti y Luciano Colque fueron las primeras víctimas de la lucha por ‘desempatar’ el escenario político. Nadie parece tener en cuenta que la autonomía se ha convertido en el factor al que la clase política y dirigencial apuesta para decantarla balanza política. Y nadie parece haber percatado que los bandos en pugna no han dado la lucha por terminada ni mucho menos”.

Y, tras el“desempate” pasajero de 2008, en lo que fue una acción y respuesta militar (el llamado caso Terrorismo que Jeanine Áñez pidió anular), las facciones se relajaron por más de una década. El lado señorial, en apariencia derrotado,se enfocó en sus negocios, aprovechando oportunidades incluso con un Estado que había combatido, pero del que se dejaba absorber, aunque solo en lo material, nunca en lo simbólico. No construyó liderazgos mayores que asambleístas estridentes sin perspectiva (pienso en Norma Piérola o el mismo Arturo Murillo). En el MAS, las cosas no fueron mejor. Con excepciones, descuidó afianzar su triunfo principalmente en la ciudad capital,respaldando en alguna medida a una alcaldía tan nefasta como la de Gonzalo Terceros, a un edil propio como Edwin Castellanos(¡!) o a candidatos anodinos o igualmente pésimos en otras funciones. Fruto de ello, la báscula, en lo municipal y llegando a una población tan importante como Quillacollo, se volvió a desequilibrar con la impensada elección de un personaje como José María Leyes.

Así llegamos a las elecciones de 2019, con una sociedad fascistizada de manera especial en su clase media, vaya ironía, buena parte de ella en ascenso gracias a los logros económicos del Gobierno. Estos sectores, ofendidos por otro lado por el desconocimiento de su voto en el referendo del 21F (aunque en Cochabamba ganó el Sí), no dudaron en plegarse con militancia al golpe de Estado perpetrado por la reacción, comiéndose entera la narrativa de un supuesto y “monumental fraude”, que de monumental y real solo tiene los esfuerzos propagandísticos y financieros de las élites que operaron dentro y fuera del país para el derrocamiento. Derrocamiento del que brotaron “figuras” como Murillo (cochabambino, al igual que Carlos Sánchez Berzaín y hasta diría que Luis Arce Gómez, de no ser porque este último era chuquisaqueño).

Y, aunque el coronavirus vino para modificar de modo abrupto el panorama, la contienda no ha cesado, incluso con el grave drama que involucra la enfermedad y con los roles de 2005 intercambiados. Precisamente el Ministro de Gobierno, ícono de una administración lamentable que no tomó otro recaudo ante la pandemia que fortalecer el aparato represivo, sostiene una arremetida contra campesinos, obreros y trabajadores informales. Tras la impune masacre de Huayllani cuando asesinaron a 36 compatriotas, los escenarios son, cómo no, el Trópico nuevamente, al que, pese aun a sus acciones solidarias de distribución de alimentos,se ha criminalizado y estigmatizado, como se lo ha hecho con la zona Sur, donde a estas alturas siguen irresueltos los problemas de la basura y el agua potable. De ese modo y con el virus circulando, el Estado policial, víctima de su propia incapacidad y corrupción, no sabe hacer otra cosa que buscar chivos expiatorios de los que viola todos sus derechos. Y la clase popular, replegada en sí misma tras la violencia que sufre desde octubre, protesta con justicia por la persecución, pero adiciona demandas nacionales que no terminan de cuajar en el conjunto.

La salida no debe ser otra que la democrática, pero ésta se halla lejos en tanto el régimen de facto no viabilice el voto y siga empeñado en negar a las mayorías y ofrecer solo garrote, bala o naves de guerra como las que sobrevolaron el sur hace unos días. Enfrente, los movilizados deben dejar de lado su ensimismamiento y profundizar su agenda colectiva con la inclusión de todos los sectores y renovando liderazgos que potencien su aún tímido acercamiento a la clase media, más cuando todo apunta a que el colaboracionista Carlos Mesa se las jugará por el golpismo que él mismo engendró. Solo si los verdugos apuestan a la vía pacífica y si el movimiento nacional popular, como lo ha hecho siempre, enfatiza su generosidad y afina su estrategia, Cochabamba dejará de ser Stalingrado. Hasta nuevo aviso.

Sergio de la Zerda es periodista, excandidato a diputado por el MAS

Temas Relacionados

Comparte y opina: