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sábado 5 dic 2020 | Actualizado a 04:17

El legado de Áñez a casi un año de gestión: crisis y división

La Presidenta transitoria entregará el país con alto desempleo y sin reactivación, en opinión de los analistas.

La noche del 12 de noviembre de 2019, Jeanine Áñez fue investida por una jefe militar. Foto: Óscar Ortiz

/ 2 de noviembre de 2020 / 14:58

Tras un año de mandato, la presidenta Jeanine Áñez entregará el país al futuro gobierno con una fuerte crisis económica, desempleo y una sociedad dividida, coinciden tres analistas consultados por La Razón.

El martes 12 de noviembre de 2019, Áñez —una senadora poco conocida— tomaba el mando de la nación con un simbólico hecho: la banda presidencial se la puso el entonces comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, enfundado en uniforme de comabate.

Se trataba del mismo jefe castrense, Williams Kaliman, que    —en una decisión corporativa del Alto Mando— “sugirió” a Evo Morales renunciar al cargo.

Con la banda y la medalla presidencial, wiphala y Biblia en la mano, Áñez salió al balcón del Palacio Quemado con sus socios políticos, Óscar Ortiz y el cívico Luis Fernando Camacho, ante grupos ciudadanos coreando su nombre.

Al concluir su mandato, que se extendió por casi un año, la mandataria transitoria no solo se va huérfana y repudiada por sus aliados, sino también con una sociedad que le dio la espalda al considerar que traicionó su mandato al postularse como candidata, olvidando la promesa de no hacerlo y conducir al país hacia una transición ordenada y pacífica.

Avalado por el Tribunal Constitucional, el mandato de la 66 presidente de Bolivia concluye también, en opinión de tres expertos, con la herencia al nuevo presidente Luis Arce de una crisis de Estado múltiple de cuatro ejes: fragilidad económica, a partir de la brecha fiscal y los desafíos que la sociedad enfrentará; el desastre ambiental que heredó, con sequía en unas regiones e incendios en otras, pero que hizo muy poco en resolver; inestabilidad social expresada en una polarización extrema con intentos de resolver la situación con acciones de violencia, y un sistema de salud precario empeorado por el COVID-19.

Crisis múltiple

La crisis múltiple, en opinión de la socióloga María Teresa Zegada, causa una situación adversa y compleja para Bolivia y para el próximo gobierno que deberá administrar —dice— un  país con graves fracturas, polarización y distancias sociales que han llevado a la confrontación.

“En ese marco de situación, debe ser también prioridad del nuevo gobierno trabajar en la reconciliación, promover un acuerdo con las fuerzas políticas sin marginarlas y cerrar las heridas abiertas en este año de crisis”.

Zegada recuerda que la candidatura de Áñez ocurrió en un momento muy crítico, de impopularidad, que la obligó más tarde a declinar en esa intención, pero ya era un  momento de declive de su gobierno: “Pero yo diría que gracias a la institucionalidad del Órgano Electoral, Áñez pudo cumplir con la misión inicial de dejar un nuevo gobierno elegido democráticamente en las urnas”.

La cientista Lourdes Montero cree que Luis Arce, ganador de las elecciones del 18 de octubre, deberá enfrentar la crisis de los apuntados cuatro grandes ejes con un sólido plan.

De los cuatro macro problemas del país, en la perspectiva de Montero, merece especial atención el económico, pero sin perder de vista el social: “Es importante promover el reencuentro nacional, porque el gobierno debe construir un voto de fe respecto a que las elecciones fueron legítimas y que en democracia se resolverán nuestras diferencias”.

Desempleo

Bolivia enfrenta este 2020 como su peor año económico desde 1985, cuando cayeron los precios internacionales de las materias primas, con miles de desempleados en las calles, un Estado en quiebra y la inflación a más de 20.000%.

Este año se generó una ola de despidos de trabajadores y el cierre o la reducción de empresas como efecto del COVID-19.

La semana pasada, Áñez admitió: “Hemos tenido un año negro, pero tenemos que ver el horizonte con mucha fe”.

La crisis de las familias por el desempleo y la falta de ingresos económicos podrían en el tiempo —advierte Montero— ser el abono para un estallido social.

En los sucesos que se han venido construyendo de “forma negativa” en el último tiempo, el politólogo Jorge Richter los describe como un hecho crítico político absoluto en el que confluyen diversas crisis y que golpean en un mismo tiempo.

Inestabilidad

“Y en las mismas circunstancias de un país tenemos cuatro áreas de crisis”. Ninguna de ellas está zanjada, remarca Richter. La inestabilidad política de noviembre de 2019, que se preveía podría estabilizarse con las elecciones, fue acentuada por el Gobierno transitorio, en su opinión.

En el intento de Áñez de prorrogarse en el cargo y fortalecer su candidatura —asegura el politólogo—, la Presidenta orientó sus acciones a anular a los movimientos populares.

“En ese sentido, deja un país confrontado, dividido entre los sectores urbanos de clase media y los populares, ayudada de una fuerte narrativa de asociaciones negativas del movimiento popular, señalado como violento, corrupto, narcotraficante”.

Dice que la administración de Arce debería impulsar mesas de diálogo, de pacificación inclusiva, bajo conceptos de complementariedad social y tolerancia, y a partir de esa diversidad construir sociedad y Estado.

En el marco de una situación muy frágil, Richter precisa que la mandataria entregará un Estado sin liquidez ni reactivación económica, con un fracasado plan de empleo del que intentó obtener rédito político y con un endeudamiento público que escaló de 27,1 por ciento en relación al PIB, al 39 por ciento. “La situación es crítica”, asevera.

El ministro de Economía, Branko Marinkovic, anunció que el Gobierno saliente deja una economía “estable”, pese a los efectos de la pandemia, y que la próxima administración tendrá, sin contar las reservas internacionales, más de Bs 17.000 millones en las arcas para arrancar su gestión.

“Estamos dejando para la próxima administracion una economía estable”, dijo la autoridad, que aseguró que las arcas del Estado no están vacías.

Reservas

A octubre de este año, de acuerdo con el Órgano Ejecutivo saliente, las reservas internacionales ascienden a $us 6.042 millones y una inflación acumulada de 1,7%.

“Hubo un gobierno responsable con la economía”, aseguró el ministro Marinkovic.

El titular de Economía aseguró que pese a la pandemia del COVID-19, en la gestión que corre se registró un importante incremento en los depósitos del público en el sistema financiero nacional y un significativo incremento en los créditos.

En materia económica el Gobierno, en una de sus últimas rsponsabilidades, remitió a la Asamblea Legislativa el proyecto de ley de Presupuesto General de la Nación 2021.

*Más información en nuestra edición impresa

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Mineros, campesinos, indígenas y jóvenes se funden en apoyo a la nueva administración

El sonido de un pututu, profundo y potente, acompañó el discurso de los nuevos mandatarios.

En La Paz, este domingo, una masiva concentración de sectores en la plaza San Francisco.

Por Mauricio Carrasco

/ 8 de noviembre de 2020 / 14:13

La agitada vida de la plaza Murillo ─con sus bellas esculturas femeninas de mármol blanco que representan las estaciones del año y a las cuatro musas de las artes─ amaneció el domingo con un fuerte resguardo policial militar.

“Kilómetro cero”, indica una placa en uno de sus costados para describir que desde ese lugar ─donde se ubican reliquias arquitectónicas como el famoso Palacio Quemado, el Congreso Nacional, la antigua Catedral Metropolitana, el Museo Nacional de Arte y el Hotel Paris─ se extiende a los cuatro vientos de la amplia geografía nacional de 1,09 millones de kilómetros cuadrados.

Y de los cuatro puntos cardinales del país llegaron para rodear el perímetro de la misma plaza, de verdes pastos y flores de primavera, organizaciones indígenas, campesinas y urbanas, base del Movimiento Al Socialismo (MAS), partido de Arce y de su vicepresidente, el indígena aimara David Choquehuanca.

Elegantes damas, autoridades, artesanos y mineros, la humilde campesina, el laborioso artesano, el indígena de tierras bajas y la alta montaña, jóvenes de la ciudad y el campo se fundieron en un movimiento gigantesco de apoyo a la nueva administración gubernamental.

El MAS comenzó en la década de los noventa como un partido de los productores de hoja de coca del trópico de Cochabamba, pero ascendió al poder con el respaldo de campesinos e indígenas, sectores de la clase media, de la pequeña y mediana empresa y también de la burguesía financiera y comercial.

Un movimiento político, con una forma inédita de base colectiva, que el 18 de octubre le permitió a Arce y Choquehuanca ganar las elecciones del 18 de octubre con 55.1% del voto ciudadano.

Con la aplastante victoria en las urnas, el binomio ganador, como lo hizo Evo Morales en 2006, presentó el pasado viernes una ofrenda a la Pachamama en las ruinas de Tiwanaku donde recibió el simbólico bastón de mando originario.

En la Asamblea, con el Rey de España, Felipe VI, como invitado de honor, presidentes y expresidentes de la región y el país, y el mundo por televisión y en redes sociales, juraron al cargo Luis Arce y David Choquehuanca como lo establece la Constitución.

La comitiva que los trasladó al recinto legislativo ─integrada por ciudadanos de la ciudad, el campo y pueblos indígenas─ resumió la plurinacionalidad de la nacionalidad boliviana andino amazónica.

Abrazo

En el perímetro de la plaza, a dos calles de ella, en la concentración para los honores militares y el desfilo cívico, dos antiguos ayllus, rivales desde los primeros tiempos de la República, se fundían en alegría, casi en un abrazo fraternal, cuando Luis Arce juraba como sexagésimo séptimo presidente de Bolivia y segundo del Estado Plurinacional.

Los pueblos Laymi, del norte de Potosí, y Qaqachaca, del sur de Oruro se despedazaron por 194 años en venganza de agravios o disputando pedacitos de tierra estéril, en las altas soledades donde fueron reducidos en tiempos antiguos.

Durante el discurso de los nuevos mandatarios, con sus monteras de guerra y su ropa originaria de vivos colores, compartieron la peatonal calle Comercio sin fricciones ni hostilidad. Algunas mujeres sollozaban, quizá de alegría.

Muchos de ellos asentaron con la cabeza cuando por los altovoces y la radio se escuchaba a David Choquehuanca hablar de la unidad, de valores, de la cultura milenaria de la vida y “de los ayllus, del que fluye todo lo que existe”.

El sonido de un pututu, profundo y potente, acompañó el discurso del nuevo mandatario en señal de aprobación cuando éste recordó que el voto ciudadano, que convierte al MAS durante este periodo constitucional 2020-2025 en mayoría, “es la conciencia de un pueblo que no quiere libertad para unos cuantos, sino para todos”.

En plaza Murillo y en el “cerco” que se extendió a su alrededor, en esa mezcla de casco urbano antiguo y moderna arquitectura, miles de ciudadanos rindieron en respetuoso minuto de silencio un homenaje a las personas que fallecieron entre octubre y noviembre de 2019.

Una triste melodía, de una corneta militar, arrancó al principio de la ceremonia melancolía en ese eterno instante de 60 segundos y que al final del discurso del presidente Arce, que se quebró en dos momentos, se transformó en muestras de alegría al ritmo de bombos, charangos, zampoñas, pututus, quenas y pinquillos.

(08/11/2020)

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Antigua escolta presidencial de Evo resguarda seguridad de mandatarios invitados

El grupo de élite brinda protección a la Casa Grande del Pueblo y Palacio Quemado.

Los actos en la posesión de Luis Arce este domingo. Foto: APG

/ 8 de noviembre de 2020 / 10:09

La experimentada escolta de seguridad y avanzada policial que trabajó con Evo Morales entre 2006 y 2015 resguarda este domingo en plaza Murillo la seguridad de las delegaciones extranjeras.

De riguroso traje oscuro, estos policías tienen amplio entrenamiento fuera del país.

Ese cuerpo de élite protegió a Morales desde el inicio de su mandato hasta 2015 y su grupo de avanzada “peinó” entre el viernes y el sábado el presidencial edificio Casa Grande del Pueblo y las antiguas instalaciones de Palacio Quemado, confirmaron fuentes a La Razón.

Evo Morales decidió, en febrero de 2015, relevar a la Policía de su escolta personal y la del vicepresidente de entonces, Álvaro García, por efectivos de las Fuerzas Armadas.

En noviembre de 2019, con protestas ciudadanas y un motín policial, la institución castrense presionó para su dimisión.

Este domingo sus antiguas escoltas de la fuerza pública, con quienes entabló amistad en el trabajo y partidos de fútbol, brindan seguridad a los mandatarios electos.

(08/11/2020)

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Morales convoca a la caravana Villazón-Chimoré, en su retorno a Bolivia

-El exmandatario partirá el 9 de Villazón, el 10 estará en Orinoca y el 11 en Chimoré.

El expresidente Evo Morales. Foto: AFP

/ 6 de noviembre de 2020 / 15:05

“Volvimos millones”, escribió Evo Morales en su cuenta de Twitter este viernes, en la que convoca a acompañarlo en el recorrido que se iniciará el lunes 9 de noviembre en la fronteriza Villazón (Potosí).

“Acompáñanos en la gran caravana desde Villazón a Chimoré”, señaló el exmandatario.

El mensaje está acompañado con un vídeo que recorre las concentraciones que lo acompañaron en varias ocasiones durante su mandato.

Morales, refugiado en Argentina, retornará el lunes 9 de noviembre desde La Quiaca, donde será despedido por el presidente argentino, Alberto Fernández.

Luego, Villazón recibirá a Morales menos de 24 horas después de la toma del mando de la nación del presidente electo, Luis Arce, también del Movimiento Al Socialismo (MAS).     

Entrará por Villazón y pasará por Tupiza, Atocha, Uyuni, Orinoca, para seguir a Oruro y luego a  Cochabamba.

La intención de Morales es llegar a Chimoré, en el trópico de Cochabamba, el 11 de noviembre, cuando se cumpla un año exacto de su renuncia a la presidencia, tras semanas de violencia, un motín policial y la presión de las Fuerzas Armadas para su dimisión.

(06/11/2020)

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Los 36 pueblos indígenas participarán el domingo en el desfile cívico

Será una muestra de unidad en la diversidad, señaló el vicepresidente del Movimiento Al Socialismo, Gerardo García.

Foto: Álvaro Valero

/ 6 de noviembre de 2020 / 14:58

Las 36 nacionalidades indígenas reconocidas en la Constitución participarán en el desfile cívico militar que recorrerá el próximo domingo las principales avenidas paceñas tras la posesión de Luis Arce como presidente del Estado, informó el vicepresidente del Movimiento Al Socialismo (MAS), Gerardo García,

El dirigente político explicó que algunas delegaciones de esos pueblos de tierras bajas y altas ya se encuentran en la sede de gobierno para participar de la posesión del 8 de noviembre y luego en el desfile, y que otras arribarán en el transcurso del sábado.

Dijo que su partido, el MAS, cursó invitaciones a los representantes de las 36 nacionalidades indigenas reconocidas por ley y que su presencia “será una muestra de unidad en la diversidad.

“Desfilarán con su vestimenta tradicional, luciendo mantas, polleras, pantalones de bayeta, sombreros, ponchos y su música y su gran cultura”, precisó.

García dijo que los pueblos indígenas originarias y los movimientos sociales portarán la bandera nacional y la wiphala.

(06/11/2020)

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El paro de Santa Cruz no consigue frutos; Calvo culpa a Áñez de no frenar la posesión presidencial de Arce

Los bloqueos persisten en la ciudad, pero no en barrios alejados. Hubo un amago de enfrentamiento en el Plan Tres Mil.

El paro de este viernes en Santa Cruz. Foto: APG

/ 6 de noviembre de 2020 / 14:52

Un paro cívico contundente se desarrolla este viernes en el radio urbano de Santa Cruz de la Sierra, pero la medida no logró frenar la transmisión de mando presidencial del domingo, tal como pretenden los cívicos que lo convocaron.

El presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Rómulo Calvo, dijo que se esperaba que con la presión ciudadana en las calles, la administración saliente de Jeanine Áñez cierre el paso a la posesión de Luis Arce como presidente y David Choquehuanca, como vicepresidente.

Indicó que Áñez deja un país “conflictivo y convulsionado” y que una de las acciones más importantes, en su penúltimo día de mandato, “no la ha hecho”.

«Lamentablemente las acciones más importantes que tenía que haberlas dado nuestra presidenta, como parar el cambio de mando, no lo ha hecho. Entonces está dejando un país convulsionado», dijo el cívico.

Los cívicos de Santa Cruz y opositores al Movimiento Al Socialismo (MAS) en otras regiones del país cuestionan el resultado de las elecciones pasadas, en la que ganó Arce con el 55.1% de los votos, y exigen una auditoria al proceso a pesar que fue validado por actores políticos y las misiones de observación internacional.

En la jornada de movilizaciones, la fuerza pública intervino en el Plan Tres Mil, ante un amago de enfrentamiento entre ciudadanos que apoyan la victoria de Arce y quienes sospechan de “fraude” en las elecciones, aunque sin presentar pruebas.

En zonas alejadas de la ciudad, las tiendas, pequeños mercados de abasto y talleres funcionan con normalidad. El paro ya fue acatado desde ayer por municipios rurales cruceños.

(06/11/2020)

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