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lunes 25 oct 2021 | Actualizado a 14:58

La Justicia británica rechaza la extradición de Julian Assange a EEUU por riesgo de suicidio

El veredicto no pone el punto final a la batalla legal, pero supone una victoria temporal para el fundador de WikiLeaks, de 49 años, que en Estados Unidos se enfrentaría a penas de hasta 175 años

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/ 4 de enero de 2021 / 12:21

La juez británica Vanessa Baraitser ha rechazado la extradición del fundador de WikiLeaks Julian Assange a Estados Unidos por 18 cargos de intrusión informática y espionaje. La Fiscalía ha anunciado su intención del recurrir el veredicto, que puede poner a prueba en los próximos meses las relaciones entre Londres y Washington.

La juez bloqueó la petición de extradición alegando la preocupación por la salud física y mental de Assange y el riesgo de que pudiera cometer suicidio si es extraditado a Estados Unidos. «Mi impresión general es que se trata de un hombre deprimido y a veces desesperado y temeroso de su futuro», alegó la magistrada.

«He concluido que la condición mental del señor Assange es tal que sería opresivo extraditarle a Estados Unidos», declaró la juez. Las autoridades norteamericanas tienen 14 días para presentar una apelación.

Julian Assange seguirá previsiblemente entre tanto en la prisión de Belmarsh, aunque sus abogados presionarán para lograr su excarcelación argumentando también el deterioro de su salud.

La decisión de la magistrada británica no pone el punto final a la larga batalla legal de diez años, pero supone una victoria temporal para Julian Assange, 49 años, que enfrentaba a una pena de hasta 175 años de cárcel. La decisión final sobre la extradición es en cualquier caso política y le corresponde a la secretaria de Interior Priti Patel

El veredicto se produce diez años después de que el fiscal general Eric Holder (en la Administración de Barack Obama), anunciara que había autorizado «acciones significativas» para incriminar al fundador de WikiLeaks por la publicación de información «clasificada» de Pentágono sobre las guerras de Afganistán e Irak. El entonces vicepresidente norteamericano, Joe Biden, llegó a calificar a Assange como «un terrorista de alta tecnología».

Comenzó entonces un largo proceso, con parada en Suecia, donde el fundador de WikiLeaks fue doblemente acusado de violación y abusos sexuales. Assange, entonces en el Reino Unido, evitó la extradición refugiándose en la embajada ecuatoriana en Londres, donde permaneció entre 2012 y 2019, cuando fue finalmente detenido en respuesta a la petición de extradición de Estados Unidos y tras la retirada del asilo por parte del presidente Lenin Moreno.

El fundador de WikiLeaks ingresó en la prisión de máxima seguridad de Belmarsh, sentenciado a 50 semanas de prisión en el Reino Unido por haber violado los términos de su libertad provisional y a la espera del juicio de extradición, que se celebró en dos fases. La última tuvo lugar en los juzgados de Old Bailey, donde la juez Vanessa Baraitser emitió el lunes el veredicto.

Sus abogados (entre ellos, el español Baltasar Garzón) alegaron que Assange ha sido víctima de una persecución política y aseguran que lo que está en juego en su caso es la libertad de información. Los fiscales intentaron probar que el fundador de WikiLeaks violó la Ley de Espionaje norteamericana, en colaboración con el ex soldado Chelsea Manning y con la difusión de miles de documentos «clasificados».

Stella Morris, abogada británica y madre de dos hijos de Assange (concebidos durante su encierro en la embajada ecuatoriana), advirtió de antemano que la posible extradición de Assange habría sido «desastrosa política y legalmente para el Reino Unido». «El caso de Julian ha abierto un debate sobre los abusos de nuestro propio gobierno y muchos gobiernos extranjeros», advirtió Morris.

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La pandemia llegó, pero no su respuesta

Las épocas difíciles quizá no traigan amor, pero sí nos dan claridad.

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/ 15 de diciembre de 2020 / 16:36

“¿Quieres ir a un paseo con distanciamiento social esta tarde?”. Le envié un mensaje de texto.

No hubo respuesta. Pasó una semana mientras limpiaba cada superficie de mi departamento, pero esos tres puntos esperanzadores nunca aparecieron. Empecé a enfrentarme a los hechos. Había sido víctima de ghosting durante la cuarentena.

Hay hitos claros pero no mencionados de las citas que surgen por medio de aplicaciones. El primero es mudar tu cortejo virtual a la realidad. A menos que sea muy desagradable, una segunda cita suele estar garantizada. Camina despacio. La tercera y cuarta cita son cruciales. Para entonces, ya no puedes tener la misma conversación sobre hermanos y trabajo. En realidad, tienes que conocer a una persona.

En ese punto, puedes empezar a dejar que la otra persona incursione en otras facetas de tu vida. Le dejas conocer a un grupo selecto de amigos con los que puedes contar para que se vistan bien y bromeen alegremente. Lo llevas a tus lugares secretos donde el camarero conoce tu pedido, y preparas el desayuno con tus compañeros de departamento. Exhalas. Esto podría funcionar.

Sin embargo, lo que pasa con esta línea de tiempo es que no aplica en una pandemia.

Habíamos estado viéndonos durante tres meses, mi relación más larga hasta la fecha, y la más cómoda. Era el primer hombre de cuyo departamento no sentía la necesidad de huir por la mañana después de pasar la noche; en cambio, pasábamos el rato y veíamos episodio tras episodio de Curb Your Enthusiasm. Él estaba entrenando para un maratón, y a menudo solo sus carreras preprogramadas terminaban con nuestro atracón televisivo.

Miraba mi calendario, contando las semanas desde nuestra primera cita y preparándome para el inevitable desvanecimiento que había sucedido con todos los otros hombres que había visto en Nueva York. Cada día me parecía una pequeña victoria, un paso más cerca de una relación real en el mundo real.

Dos semanas antes de que Nueva York entrara en confinamiento, yo era el mal quinto de dos parejas de amigos en un restaurante indio en West Village. Entre bocados de pollo tikka masala, mis amigos me aseguraron que era el momento de hablar de sentimientos.

¿Era una charla de exclusividad? ¿Definir la relación? No estaba muy segura, pero mis amigos insistieron en que hay un punto en todas las relaciones reales en el que los sentimientos ya no se pueden dejar de mencionar.

No quería ser yo quien iniciara esa charla. Quería seguir siendo la misteriosa chica fría que no habla de sentimientos, ni siquiera de necesidades. Pero, como me informaron mis amigos emparejados, mi creciente ansiedad me indicó que no era, de hecho, la chica relajada, y que ya era el momento.

Equipada con el consejo de mi amiga (y con varias temporadas de The Bachelor en mi haber), estaba lista. Le envié un mensaje de texto al chico en el que decía que tenía que hablar con él, algo directo pero ambiguo, como me habían recomendado.

“Vamos a almorzar después de mi carrera”, escribió.

¡Siempre está corriendo! Me puse rímel a prueba de agua, mis mejores pantalones de mezclilla de cintura alta y me dirigí a mi ejecución.

Compartimos pan francés, pollo y waffles mientras hablábamos de un trabajo que no consiguió; no hizo preguntas sobre el mío. Miró su reloj Apple varias veces. Pagamos la cuenta y nos dirigimos al parque de enfrente.

No lo sabía en ese momento, pero fue un día de últimas ocasiones. La última vez que comimos fuera, la última vez que nos sentamos en un parque lleno de gente, la última vez que compartimos la comida.

Después de varios momentos de silencio, interrumpidos por mis comentarios sobre las razas de perros, le conté sobre mis sentimientos. Habíamos pasado un intenso fin de semana juntos, después del cual no me había contactado en días, así que quería saber dónde estaba. Si yo sentía cosas por él, quería saber si él me correspondía.

Lo que obtuve a cambio fue confuso. O tal vez solo molesto. Me dijo que le gustaba, pero que no quería apoyar emocionalmente a alguien o tener a alguien que lo apoyara emocionalmente. Valoraba su independencia, sus límites y su carrera. Tenía espacio para mí una vez a la semana.

Me contuve. Nos dimos un beso de despedida. Luego vi a mi mejor amiga en las escaleras de la Biblioteca Pública de Brooklyn y lloré.

Al día siguiente me envió un mensaje de texto para preguntar por una obra de teatro que yo había visto. Le dije que necesitaba espacio y que nos escribiéramos la semana siguiente. Sin saberlo, esa era la semana en que la ciudad de Nueva York nos pediría a todos espacio, pues se impondría una política de distanciamiento social. Tendría mi soledad, la hubiera pedido o no.

El mundo se vería muy diferente durante la pandemia. Y, sin embargo, mis principales preocupaciones seguían siendo las mismas. Como muchos neoyorquinos, experimenté temor al leer los titulares diarios. Abordaba cada mañana con ansiedad, reconociendo que la gravedad de esta crisis continuaría desarrollándose. Pero los pensamientos que me mantenían despierta a las 2:00 a. m. seguían siendo tan egocéntricos como antes de la COVID-19: Me siento sola. No soy digna de ser amada. ¿Y si me quedo sola para siempre?

A medida que la crisis se aceleraba, también lo hacía el pánico por la intimidad. No había tiempo para buscar a alguien más adecuado. Tenía que conformarme con lo mejor que estuviera disponible. Quería almacenar parejas románticas como papel higiénico. En la tienda ya no había rollos de Charmin, así que tomé de manera frenética el Scott de 99 centavos. El corredor y yo empezamos a enviarnos mensajes de texto de nuevo. Y luego dejó de escribirme.

El confinamiento fue un punto de inflexión para mucha gente en las primeras etapas de las citas. Como la sabiduría convencional lo estaba gritando en ese momento: si son pareja, sean una pareja. Pónganse en cuarentena todos juntos, o rompan.

Nos separamos. Vi con celos cómo varios amigos superaban el obstáculo que yo no podía. Mi compañera de departamento, también en una incipiente relación de tres meses, compró walkie-talkies para comunicarse con su nuevo pretendiente. Era nauseabundamente lindo. Si otros podían hacerlo, ¿por qué yo no?

En el aislamiento, me enfrasqué en pensamientos hipotéticos. Si hubiera podido mantener el mito de la chica relajada durante un poco más de tiempo, ¿seguiríamos juntos, compartiendo la cama, protegiéndonos de la miseria de afuera?

En la cuarentena se pierde la excusa de las muchas distracciones de la vida. No hay un “tal vez no vio ese mensaje de texto” o “tal vez está ocupado con el trabajo o con amigos”. Debes recordar la verdad: que está sentado en su sofá, mirando su teléfono y elige no responder.

También estás drásticamente limitado en términos de distracciones, lo que hace que el escozor del rechazo sea aún más doloroso. No hay barman con el cual coquetear, no hay cine donde esconderse, ni música en vivo para ahogar tus pensamientos maniacos. Es una realidad dura pero clarificadora.

Nuestra necesidad de conexión y reciprocidad se hace más grande en tiempos de crisis. El mundo gira sobre su eje y nos dirigimos a los que nos rodean para no quedar atrapados en sus giros en espiral. Pero incluso cuando el distanciamiento social presenta desafíos, las oportunidades de apoyar a los que cuidamos son enormes. Solo toman nuevas formas: llamadas telefónicas a las 2:00 a. m. a tu amigo del otro lado de la costa, listas de reproducción compartidas, horas felices de House Party.

Estos momentos de conexión mutua ofrecen la base que necesitamos. Sentimos que nos están apoyando, incluso cuando nadie está físicamente allí para hacerlo. La manera en que me ignoró confirmó mis temores de que esta relación, por el contrario, no podría soportar ningún peso.

Me vi obligada a enfrentarme a mis propias necesidades. Me faltaba algo más grande que esa persona, a la que aún no conocía realmente. El dolor no era solo el rechazo, sino la decepción de pensar que alguien podría proporcionar lo que yo buscaba con tanta desesperación en todas las relaciones: reciprocidad, adaptación emocional, seguridad.

El amor durante la cuarentena no es diferente del amor durante cualquier otra época. Los perfiles de Instagram señalan un aumento en los compromisos de los amigos, pero la cuarentena no hace que el amor aparezca de la nada ni tampoco rompe una relación que ya estaba deshecha. Simplemente arroja luz a la situación.

Jenna Klorfein es trabajadora social en la ciudad de Nueva York.

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¿Cómo fue Chaco seleccionada para los Premios Óscar? Todo el proceso explicado

Todo lo que necesita saber sobre los requisitos y pasos a seguir que llevaron al filme de Diego Mondaca a representar a Bolivia en los premios de la Academia.

Captura de una escena de la película boliviana Chaco. Foto: Murillo Cine

/ 27 de noviembre de 2020 / 09:05

Además de los muchos reconocimientos internacionales que se ha ganado Chaco, una mirada atípica sobre uno de los conflictos bélicos más grandes de Bolivia, este miércoles 25 de noviembre el filme fue anunciado como la película que representará a Bolivia en los Premios Óscar 2021 dentro la categoría Mejor Película Internacional.

Mela Márquez, directora de la Cinemateca Boliviana, explicó a La Razón que el proceso de selección de una película que represente al país en los premios más prestigiosos del cine comercial es algo largo y complejo.

Primero que nada, solo entran en concurso obras que cumplen con numerosos -y caros- requisitos técnicos de sonido e imagen establecidos por la Academia de Películas, Artes y Ciencias -responsables de los Óscar- para que la Asociación de Cineastas de Bolivia (Asocine) se encargue oficialmente de seleccionarlos. Los filmes, además, deben ser de no habla inglesa y tener una versión subtitulada en inglés.

Si bien este año solo deberían haber entrado en concurso películas estrenadas en salas de cine entre octubre de 2019 a septiembre de 2020, la pandemia obligó a cambiar ciertas reglas. Por esta ocasión, se alargó el plazo de estreno al 31 de diciembre de 2020 y admitieron que estos filmes se exhiban en plataformas de streaming.

De ahí, Asocine debe armar un jurado de número impar, para evitar empates, que debe ser aprobado por la Academia. Una vez aprobado se organizan exhibiciones presenciales en la Cinemateca Boliviana, ubicada en la calle Óscar Soria. Este año, sin embargo, se enviaron links para ver los filmes en línea, como medida de bioseguridad.

“Los jurados no deben ser parte de ninguna parte de la cadena de producción ni de autoría ni de nada de las películas que van en concurso. Si la Academia detecta que alguien ha sido participante de la película elegida, la elimina”.

Chaco, estrenada el 19 de noviembre de 2020, fue elegida por mayoría en el jurado, compitiendo con los filmes Sirena de Carlos Piñeiro, que se estrena el 24 de diciembre; Fuertes de Óscar Salazar, estrenada el 17 de octubre de 2019, y Santa Clara de Pedro Gutiérrez, estrenada el 24 de diciembre de 2019.

La otra parte del proceso

El proceso no concluye ahí, según Álvaro Manzano, productor del filme Chaco. Luego de ser seleccionado, entre otras cosas, los productores del filme deben mandar a oficinas de la Academia -ubicadas en Los Ángeles, Estados Unidos- distintos documentos de prensa o con información técnica, trailers, además de 50 DVD’s de la película, cada uno en un paquete individual y subtitulado al inglés, que la Academia reenviará a sus miembros.

También hay que subir una versión a una plataforma de streaming, pues la Academia tiene miembros que prefieren mirarla en DVD, otros en stream y hasta algunos que eligen verla en salas que tienen disponibles a lo largo y ancho del territorio estadounidense.

Cada país manda su preselección para competir por uno de los cinco puestos en las nominaciones a Mejor Película Internacional. Actualmente hay alrededor de 100 filmes preseleccionados en todo el mundo compitiendo por este puesto.

“Nos parece importante que se haya seleccionado un filme como Chaco porque es una película que cuestiona la versión oficial de la historia. Y que una producción así represente al país nos parece importante porque eso debería hacer el cine: cuestionar, no reforzar visiones desde el punto de vista del poder”.

Según Manzano, es un orgullo para todo el equipo el haber sido seleccionados para representar al país, pues ha costado mucho hacer esta película dirigida por Diego Mondaca. Si se logró terminar este filme es por el compromiso de la gente que ha creído en el proyecto.

En un año de contexto muy difícil, el equipo de Chaco está ganando varios honores pese a que muchos festivales internacionales se cancelaron o limitaron el tamaño de sus muestras, lo cual sesga oportunidades de participación a muchos filmes.

“Es un orgullo que, pese a todas esas condiciones, Chaco se haya abierto camino en muchos festivales”, dijo el productor de Chaco a La Razón.

Al ser una película pensada para ser disfrutada en una sala de cine, Manzano espera poder estrenar Chaco en pantalla grande pronto, de tal forma que el público pueda disfrutar el cuidado en la calidad de la imagen y el sonido que pusieron durante la realización.

(27/11/20)

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A ritmo de mariachi dan último adiós a Flor Silvestre, diva mexicana de la música ranchera

Allegados a la familia se reunieron en el rancho El Soyate, propiedad de los Aguilar, para dar el último adiós a la diva, cuyos restos fueron depositados junto a los de su esposo.

Sepelio de Flor Silvestre.

Por AFP

/ 27 de noviembre de 2020 / 00:16

La diva del cine mexicano y la música ranchera Flor Silvestre fue despedida este jueves por familiares y amigos en una emotiva ceremonia a ritmo del tradicional mariachi, celebrada en el estado de Zacatecas (norte).

La artista, matriarca de una famosa familia de músicos formada junto a su fallecido esposo, la estrella vernácula Antonio Aguilar, murió el miércoles a los 90 años, informó el cantante Pepe Aguilar, hijo de la pareja, en redes sociales.

Allegados a la familia se reunieron en el rancho El Soyate, propiedad de los Aguilar, para dar el último adiós a la diva, cuyos restos fueron depositados junto a los de su esposo.

Frente al ataúd donde yacen los restos de su madre, el multiganador del Latin Grammy Pepe Aguilar le dedicó unas sentidas palabras, acompañado de sus cuatro hermanos e hijos.

«Mi madre para mí no se va, al contrario, se expandió. Este fue su vehículo (la muerte) y ahora está en todos lados», expresó el músico y productor, en un video del funeral difundido en sus redes sociales.

La cantante Angela Aguilar, una de las más jóvenes de esta familia de artistas e hija de Pepe Aguilar, lució desconsolada durante el funeral de su abuela.

Silvestre era conocida como el Alma de la canción ranchera. Su gran belleza, potente voz y gran carisma la convirtieron en una de las actrices más destacadas de la llamada Época de Oro del cine mexicano durante las décadas de 1930 y 1960.

Su nombre real era Guillermina Jiménez Chabolla y nació el 6 de agosto de 1930 en Salamanca, en el estado de Guanajuato (centro).

Contrajo nupcias con Antonio Aguilar en 1959, a quien conoció dos años antes durante las grabaciones del filme «La rebelión de la sierra».

Participó en películas como «íViva la soldadera!, «Lauro Puñales» y «Benjamín Argumedo el rebelde» enfocadas en la revolución mexicana. Su trabajo en el séptimo arte sumó más de 70 créditos. El último filme en el que actuó fue «Triste recuerdo» de 1991.

En la música destacó con canciones como «Cielo rojo», «Imposible olvidarte» y «Pobre corazón». Su discografía incluye más de 150 álbumes.

(27/11/2020)

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‘Gambito de dama’ se convierte en la miniserie más vista de la historia

Los episodios, que se encuentran en Netflix, fueron reproducidos por 62 millones de familias en casi un mes.

La presentación de la miniserie 'Gambito de dama'.

/ 26 de noviembre de 2020 / 16:30

Gambito de dama (The queen’s gambit) se convirtió en la miniserie más vista en la historia en el servicio de transmisión, con más de 60 millones de hogares en su primer mes de estreno.

La cuenta oficial de la plataforma publicó en Twitter que el acontecimiento es “un récord, pues 62 millones de hogares eligieron ver Gambito de dama en sus primeros 28 días, lo que la convierte en la miniserie más grande de Netflix hasta la fecha”.

La serie, creada por Scott Frank y Allan Scott, se estrenó el 23 de octubre por Netflix. El papel principal lo interpreta Anya Taylor-Joy. Actúan también Bill Camp, Christiane Seidel y Rebecca Root. Cuenta con siete episodios.

La historia cuenta la lucha de la prodigio en ajedrez Beth Harmon por convertirse en la mejor mientras lucha contra las drogas y el alcohol. La miniserie se basa en la novela homónima de 1983 de Walter Tevis.

Desde el estreno de la miniserie, indica el portal Deadline, las búsquedas relacionadas con el ajedrez se duplicaron y la compra de tableros en eBay ascendió en un 250%.

(26/11/2020)

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Atrincherados pero conectados con el mundo, jóvenes cubanos desafían al gobierno

El Movimiento San Isidro, un colectivo de artistas, universitarios y periodistas, ha ganado notoriedad con esta protesta, ampliamente difundida en línea.

Jóvenes del Movimiento San Isidro. Foto: AFP

/ 26 de noviembre de 2020 / 14:20

Atrincherados en una casa y armados con sus móviles e internet, una decena de jóvenes artistas llevan 10 días desafiando al gobierno de Cuba, al que exigen liberar a uno de los suyos, acusado por La Habana de estar pagado por Estados Unidos.

«Se lo digo a los represores: ellos tienen más miedo porque nuestra arma es esto, es internet, y el mundo está sabiendo todo el abuso que están haciendo aquí con nosotros», dice la periodista independiente Iliana Hernández, una de las jóvenes que participan en la protesta, en un video colgado en Facebook.

Hasta ahora prácticamente desconocido, el Movimiento San Isidro, un colectivo de artistas, universitarios y periodistas, ha ganado notoriedad con esta protesta, ampliamente difundida en línea, incluso más allá de las fronteras de la isla.

En total 14 miembros del movimiento están encerrados desde el 16 noviembre en una casa en el centro histórico de La Habana.

Su golpe de efecto responde principalmente al internet móvil, que llegó hace apenas dos años al país, revolucionando la vida cotidiana de los cubanos y permitiendo que las voces críticas se escuchen mejor, a través de las redes sociales.

Este episodio también ocurre después de varios meses de tensión entre artistas independientes y el gobierno en torno al decreto 349, que los obliga a vincularse con el Ministerio de Cultura.

Las cabezas de este movimiento, surgido en respuesta a ese polémico decreto, son el artista Luis Manuel Otero (32 años), encarcelado 12 días en marzo por usar de forma denigrante, según las autoridades, la bandera cubana en una performance; y el rapero Maykel (Osorbo) Castillo (37), condenado en 2018 a un año de prisión por «atentar contra la autoridad».

Ambos suelen lanzar provocaciones y constantemente ponen a prueba los límites de la libertad de expresión.

El escritor y periodista cubano Carlos Manuel Álvarez, colaborador de los diarios estadounidenses The Washington Post y The New York Times, se unió a la protesta el martes. 

Lista de demandas

¿Cuáles son sus demandas? Denunciar el encarcelamiento de uno de sus miembros, el rapero Denis Solís, arrestado el 9 de noviembre y condenado a ocho meses de prisión por «desacato» a la autoridad, una sentencia que no apeló.

En un video, se le ve insultando a un policía que ingresó a su casa, así como al expresidente y primer secretario del gobernante Partido Comunista (PCC, único), Raúl Castro.

También reclaman el cierre de las tiendas en dólares que se multiplican en la medida en que el gobierno busca divisas fuertes, pero a las que muchos cubanos no pueden acceder.

Una parte del grupo dice haber iniciado una huelga de hambre hace una semana, algo imposible de verificar debido a la fuerte presencia policial en torno a la casa, que incluso impidió aproximarse a una periodista de la AFP. El martes, varios camiones de las fuerzas del orden y una ambulancia fueron apostados cerca del lugar.

El movimiento suscitó una rara unanimidad entre las cuatro principales organizaciones de la oposición, que le expresaron su apoyo, entre ellas la Unión Patriótica de Cuba y Cuba Decide.

«San Isidro protesta y se sacrifica por todos y todas», señaló la Mesa de Unidad de Acción Democrática, que agrupa a opositores moderados.

«Grupo San Isidro, ustedes no están solos», escribió en Facebook la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler.

El enemigo de siempre

Para el gobierno comunista, que no reconoce legalmente ningún movimiento de oposición y califica a sus miembros de «mercenarios», detrás de esta nueva acción se oculta el enemigo de siempre: Estados Unidos.

La oficial Agencia Cubana de Rap denunció una «burda manipulación política». El diario oficial Granma ve «una acción provocadora, cuyos hilos se muevan desde Washington y Miami».

Bajo el título «La farsa de San Isidro», el portal oficialista Razones de Cuba difundió un video en el que Solís confiesa que iba a recibir 200 dólares de un cubano anticastrista de Florida por cumplir sus «indicaciones de perpetrar acciones subversivas».

«A mí lo que me interesaba era el dinero», admite Solís en el video.

Las autoridades estadounidenses no tardaron en reaccionar. «El mundo está mirando» y «la comunidad internacional reconoce su protesta pacífica», tuiteó el encargado de Negocios de Washington en Cuba, Tim Zúñiga-Brown.

El secretario de Estado Mike Pompeo condenó la «cruel represión» y demandó la «liberación sin condiciones» de Solís.

La respuesta de La Habana fue tajante: «Pompeo miente» y «EEUU debe cesar (…) la injerencia en los asuntos internos de Cuba», dijo en Twitter el canciller cubano, Bruno Rodríguez.

Algunas ONG, incluida Amnistía Internacional, expresaron su preocupación en los últimos días, al igual que diplomáticos europeos destacados en la isla.

(26/11/2020)

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